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Sentir de CañizaNatura

CañizaNatura nació con la idea de recuperar el contacto con un@ mism@ a través de la naturaleza, música, danza, artes plásticas, artes escénicas, terapias de autoconocimiento… que invitan a abrir la mente y el corazón, a reencontrarse con el mundo pero sobre todo con un@ mism@, en un ambiente cordial de aldea vacacional.

Es una oportunidad para conocer y compartir experiencias con personas afines, crear nuevas amistades, re-conectarse con la naturaleza, con el cuerpo, con la vida, con el amor, con la amistad, con el dejarse llevar, con las sonrisas, con las miradas llenas de comprensión y de amor, con los abrazos.

Es un espacio de encuentro donde el Alma se quita sus ropajes habituales y se viste de colores; los colores de la naturaleza, de la creatividad, de la emoción de reencontrarse consigo misma y con otras almas que también siguen el camino de caminar más ligero.

CañizaNatura te recuerda que podemos hacer realidad esa visión de compartir desde ser sencillos, desde el abrazo y la mirada serena, desde el juego y la diversión simple. Que podemos volver a ser los niños que fuimos y re-experimentar aquella alegría que a menudo se te olvida.

Nuestra intención es que quien participe en el Encuentro CañizaNatura vuelva a casa con más alegría, con una experiencia de plenitud, más consciente del impacto medioambiente y más responsable con el planeta y consigo mism@

5 Pilares

CañizaNatura se desarrolla en un ambiente de convivencia, colaboración, amabilidad y respeto hacia todos los seres,  en base a 5 pilares:

Naturaleza

por este motivo se prima el volver a dormir al aire libre, dormir en tienda de campaña, y así re-conectar con el aire puro, con la tierra, algo que muchos niños hoy en día no saben lo que es. Por este motivo primamos las actividades que se desarrollan en el exterior.

Actividades variadas:

tienen cabida todas las actividades que contemplen el ocio creativo y constructivo, todas las actividades que ayuden a interactuar con la naturaleza tanto desde fuera como hacia el interior. Damos a conocer muchas actividades tanto educacionales como de desarrollo personal que, en el día a día, posiblemente pasan desapercibidas y facilitando la ocasión de probarlas de forma distendida.

Niñ@s y familia:

Los niñ@s son las personas que sostendrán el futuro. Nosotros estamos comprometidos con ell@s con un área dedica exclusivamente a ell@s. Diseñado para la evolución de los niñ@s y para su desarrollo cognitivo, psicomotor y espiritual. Cañiza natura es un espacio que les permite conocer y experimentar el contacto con la naturaleza, jugar libremente, relacionarse en un ambiente libre, sentir que hay un espacio en el que son protagonistas y donde puedan despegarse de los padres con tranquilidad. CañizaNatura ha sido diseñado para que los distintos miembros de la familia puedan disfrutar de inquietudes diferentes y compartir como grupo familiar otros momentos.

Vivencialidad:

se valoran sobre todo la actividades vivenciales por encima de las actividades puramente basadas en la retorica y la teoría

Sostenibilidad:

Creemos que la integración con la naturaleza es fundamental para cumplir la experiencia catártica y consciente que se propone. Nos comprometemos totalmente con el respeto al medio ambiente en todas las fases de desarrollo del encuentro. Estamos profundamente agradecidos de tener a nuestra disposición una localización tan hermosa. Somos conscientes del impacto del evento sobre el medioambiente, así que queremos mantenerla no contaminada, para que podamos repetir la experiencia durante muchos años. Nuestra política en relación al medio ambiente es la de no dejar ningún rastro (Leave No Trace). Acción educativa

CañizaNatura 2019 por una persona participante

Hay un lugar donde se construye una cabaña de barro, en el que se baila en círculo al son de un acordeón. Donde te reencuentras con las personas que conoces y a las que nunca has visto. Allí puedes confeccionar arcos y disparar flechas de energía curativa montad@ en una yegua llamada Diamante, improvisar un baile africano al son de un tambor chamánico que has engendrado o caminar descalzo por pasillos de cantos rodados que conducen a altas telas de las que columpiarte mientras l@s pequeñ@s juegan libremente y libres están jugando.

Te invitan a pintar el día en que has nacido, a hacer teatro sin telón y a recolectar hierbas para hacer ungüentos curalotodo. Nos enseñan una mujer fuerte, un hombre águila y una mujer medicina, respectivamente a picar leña, A sostener cachorros, a caminar entre vacas y a ordeñar cabras; a buscar tu propio Animal de poder, a hacer nudos con cuerdas, y por último, a desatar los de tu cuerpo con tus propias manos.

Y aprendemos a elegir entre escalar la roca más alta del campamento para meditar en su punta o abrazarnos y reír y reír y reír; escogemos entre senderear hasta unas pozas o hacer un dinosaurio de arcilla con un torno; a encontrar los cinco ritmos o ser un Clown lanzandonos al río al soltar una cuerda.

Cerca de la cabaña que os comentaba hay una piscina de barro que sobrevuelan las mariposas de papel que han hecho l@s niñ@s. Y no muy lejos de allí por las noches se danza en poderad@ creyéndote la reina de Inglaterra o que estás pintando el cuadro de tu vida. Bajo las estrellas un cantautor cuenta sobre el espíritu de un niño que siempre daba abrazos.

Está también la que hace cometas de papel, el artesano del cuero y la que te propone la aventura diaria a la que anotarte. Hay visitas como la del indio que te reconecta con tu bebé en un baile a dos dentro del típi o la de la forajida Pepa a Loba.

Durante una semana te ayudarán a encontrar las sorpresas que guarda el río, a acostarte susurrando en conciertos Ama y Ama, y a despertarte cantando en sefardí y como nunca has escuchado, para levantarte y comer las galletas que ya habías preparado.

Te atreverás a jugar en una rueda de capoeira y de repente por sorpresa, como si por el efecto de un sortilegio se tratase, verte descansando en el agua caliente de una Yerma.

Te darás cuenta de que tu familia es un árbol y buscarás dentro de ti cuál es, y de que quizás puedas seguir jugando de adulto a aquello que te gustaba hacer tanto en la infancia. Podrías acabar siendo como ese hombre orquesta o aquel DJ que también está por aquí.

Puede que después de disfrutar del último banquete que corre por cuenta de la casa, seas capaz de dar las gracias en la ceremonia de despedida y te lleves una preciosa cesta que hayas trenzado con ideas en su interior: de querer estirar este sentimiento todo el año, y hacer un intercambio no de monedas sino de conocimientos y de conocer más aquello con un nombre tan difícil de pronunciar. Ese lugar, que cada año es diferente, se llama MUNDO. A veces, uno necesita impregnarse de él a escala reducida. Y, eso, entonces, me gusta pensar que es Cañiza Natura.

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